Arqueo mi espalda y entreabro mis muslos, el torbellino ahora es tornado que arremete contra mi monte del olvido.
Clavo mis uñas en la tierra en busca de enraizar sentidos porque no soy aire ni tierra soy fuego contenido.
El juego continua y exhalo suspiros, jadeos, gemidos huérfanos que nacen para caer muertos sobre mis labios sin ser comidos.
Abro los ojos,
una lagrima brota,
el viento se vuelve calma.
Rayos de aurora reptan por el lejano horizonte
Se acerca el alba...
Ohhh! se nos acaba la noche
ResponderEliminarUn beso
Desgarrador, me gusta tanta pasión.
ResponderEliminarbssoss
Tu nuevo seguidor.
Spaghetti.