Me paseo por los rincones de tus sueños esperándote agazapada, con los músculos tensos, los sentidos totalmente alerta lista para el ataque.
En mi boca existen sabores impúdicos donde encontrarás gustos que ni siquiera habías soñado. Mis ojos te contemplarán como jamás te han contemplado.
Mis oídos escucharan tu voz, ella será quien me guíe por los caminos escondidos a tus fantasías, las oscuras y las claras ¡todas, todas! serán saciadas, y el tacto de mis manos, mi piel, mi cuerpo provocarán en ti la catarsis más deseada y nuestro olfato se saturará con las secreciones de todos nuestros actos.
Ahí estoy en una esquina de cualquier sueño...
Aguardando.